Marty Supreme, la última aventura del director Josh Safdie, que parte desde la independencia en la dirección, al dirigir solo por primera vez; viene de la mano de Timothée Chalamet como el gran reclamo de una película algo caótica, pero importante desde un punto de vista filosófico y moral.
Safdie, que es conocido por sus películas algo viscerales y tensas de principio a fin, no se ha quedado corto en su último largometraje, en el que seguimos a Marty Mauser, un newyorquino con grandes aspiraciones que quiere conseguir en el mejor jugador de tenis de mesa a nivel internacional. Para ello hará cualquier cosa y su carisma y actitud ególatra y egoísta, hará que todos los que estén a su alrededor, de una manera u otra salgan perjudicados para que él consiga lo que quiere.
Partiendo desde un punto amoral, el filme se constituye como un caos constante, que te hace bailar entre el desasosiego y la tensión, entre la risa ocasional y el asco hacia el personaje principal, a quien le importa todo o nada los demás con el hecho de conseguir lo que quiere, su comportamiento con su madre, sus rollos amorosos o las estafas constantes dan detalle de ello. Una película que hace que tus sentimientos y opinión respecto a los personajes y trama te hagan estar en una dicotomía constante, haciendo que tus sentimientos fluyan constantemente con toques de humor ocasionales. Y eso, merece respeto.
Safdie ha conseguido, por tanto, hacer de su primera película en solitario, un hito. Ha creado una película potente e interesante al conseguir que el público salga con dudas, con debate sobre el personaje, jugando con nuestras opiniones morales y sobre el pensamiento filosófico y ético del yo moral y del todo por el todo. Un debate que perfectamente podría casar con las ideas filosóficas de Nietzsche, moviéndonos en un plano interesante desde el punto de vista filosófico, ético y moral.
Hay que destacar la actuación de Chalamet, el joven de origen francés está manteniendo una carrera con un crecimiento exponencial, desorbitado desde la conocida Interstellar o más cercana, Call Me By Your Name. Ambicioso como el personaje de la película, Chalamet marca los ritmos de una película ambiciosa como él, haciéndonos olvidar del resto del reparto como es Odessa A'zion. La actriz para nada conocida ha conseguido con su actuación destacar en el panorama artístico, convirtiéndose en lo que parece ser, una nueva estrella del Hollywood contemporáneo. Mención especial también para Gwyneth Paltrow, quien aunque no destaca por su actuación, si se convierte en todo un referente y reclamo para la película.
Habiendo ganado ya el Globo de Oro y el Premio de la Crítica, Chalamet se acerca a conseguir su primer Oscar, aunque los tiempos y su ambición por ganar, parece que como a Marty, le pueden pasar factura.

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