Tras ser alabada por la crítica, sobre todo la británica, llegó la semana pasada a los cines españoles el biopic Incontrolable (I Swear) , ganador de dos BAFTAs durante la temporada de premios 25/26. La película, dirigida por el famoso director, Kirk Jones, se basa en la biografía del activista, John Davidson, paciente del Síndrome de Tourette. Su caso, que es especialmente grave, fue diagnosticado cuando tenía 15 años y reportado en 1989 en un documental durante el cual se dio visibilidad a un síndrome del que, en esa época, poco se conocía. El filme, que muchas veces hace reír al público, es una historia verdaderamente dramática, donde se puede observar con todo lujo de detalles como el desconocimiento sobre diferentes trastornos, síndromes o enfermedades hace que aislemos a una persona. El sufrimiento y rechazo que Davidson tiene que sorportar en su infancia, incluso en la edad adulta, es lo suficiente duro como para que nuestros ojos produzcan ese líquido salado al que llamamos sud...