Tras una primera temporada rompedora, Sterling K. Brown regresó a nuestras pantallas con la segunda temporada de Paradise, la serie de ciencia ficción postapocalíptica de Dan Fogelman. La primera temporada nos dejó cuando Collins parte a buscar a su mujer tras descubrir el engaño al que Sinatra les había sometido dentro del bunker. Ahora, abriéndonos las puertas al mundo postapocalíptico, Collins deberá hacer frente a la situación exterior para encontrar a Teri, en un mundo que ha tenido que apretar el botón de reinicio tras el "apocalipsis".
En su camino, Collins se encuentra con Annie (Shailenne Woodley), una joven embarazada que logró sobrevivir tras refugiarse en su lugar de trabajo, viviendo en soledad durante 3 años. Gracias a Annie, Collins podrá comenzar la búsqueda de su mujer. Mientras, en el búnker, Sinatra regresa al poder con la ayuda de la agente Driscoll donde encierra a cualquier disidente en la cárcel con la sorpresa de la llegada de gente externa.
Jugando con los flashback pre y post-apocalipsis, conseguimos aún más, conocer la situación en el país durante y tras lo sucedido, ahondando aún más en la trama de los personajes, más aún en uno de las incorporaciones más importantes, Link (Thomas Doherty). Unido a Annie, a Sinatra y a Collins; Link ha sido una de las piezas centrales de la temporada, tanto que junto al desconocido Álex, han estirado la serie hasta límites de la ciencia ficción que la convierten en el "Dark" de la televisión estadounidense.
Para nada emparentado con esta tipología de género, Fogelman se ha adentrado de lleno en la ciencia ficción hasta límites inesperados. Mezclando la temática de Dark y de Outlander, el creador sitúa a Paradise como una de las series de ciencia ficción al menos, de la década. Eso sí, con un segunda temporada algo más pobre que la primera.
A pesar de un primer episodio, totalmente protagonizado por Woodley, más que interesante, la serie pierde fuelle en su ecuador, cuando la solución para la trama de Teri toma un giro algo denso y sucio comparado con el guion de la serie. Desde el parón entre la marcha de Woodley, que por cierto, hace que se pierda interés ya que prometía ser un peso pesado y se creó mucho bombo hacia su personaje, y la llegada al bunker, la serie pierde fuelle y se hace incluso pesada.
Con una tercera y parece que última temporada, ya que Fogelman no quiere estirar el chicle más de lo debido, todos secretos temporales y los misterios que aún rodean a algunos personajes, tomarán final y pondremos punto y final al mundo de Paradise, aunque es un serie que perfectamente podría tener spin-offs.

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